3.18.2006

Con cariño


¿Quién tiene el control?

Él que cambia el televisor con el aparato en mano,

o la que decide que canal ver.

A petición de quien sabe que tengo el poder.

3.17.2006

Antes de trabajar....

De cualquier manera no voy atrabajar hasta que este tranquila y todos los pendientes de mi cabeza salgan de una buena vez.

Tener las palabras atoradas, para mi, es como una sensación que comienza a doler justo en medio pecho, que comienza a doler justo en el corazón extendiéndose hasta la cabeza para revolver ideas y complicar los días. Como resultado voy por la vida igual que un zoombie, o peor aun; sin concentrarme en las cosas triviales pero importantes, pasando ante todos como una loca despistada que al caminar pierde la vista entre los árboles, pasea por la nubes y mira a los demás como si quisiera traspasarlos con la mirada. No se porque artes no termino en el suelo cada vez que eso sucede, de acuerdo, una vez me paso. Algunas personas corren, golpean, hablan por horas sin parar, retozan con sus amantes, discuten sin parar, pintan, escuchan música... yo simplemente escribo para no tener que contar a nadie lo que mi corazón lleva dentro, porque la personas, por mas que te amen, no siempre acaban de entender y casi nunca reaccionan como uno espera. El papel y un lápiz son los mejores confidentes que puedan existir, por que simplemente son testigos de todo lo que debes decir; escuchan al suave compás de un secreto o a la furiosa rapidez del desconcierto; solamente escuchan, no interrumpen, no juzgan.... Quién mas entendería que ahora mismo me siento triste por Eva Luna y su amor fallido, agitada por la única noche de amor furioso y triste con su turco melancólico, y la vez feliz por una placida mañana y el delicioso café que me acompaña mientras escribo. A quién contarle que de la nada tengo deseos de un largo abrazo y un regazo para llorar. Pero estoy feliz, o al menos tranquila por este descanso que ya le hacia falta a mi vida, por escuchar a los pájaros mientras escribo notas antidiluvianas, entre manuales de programación que me atosigan con su poco amigable idioma..... de modo que.. será mejor volver con ellos

pd. No hubo revision postuma, asique con la venia de lo iluso y la mala ortografía....

3.13.2006

De simplezas y... nada más

No sé que me gusta más: un tranquilo paseo por las coloniales calles de la ciudad y bajo la lluvia, una charla melancólica con sabor a café que entre cigarrillo y palabras intenta evaporar los amores volátiles que aun duelen cuando hace frío, la lectura en mi viejo sillón al lado de la ventana y con los acordes de delgadillo flotando en la soledad de mi cuarto, la sonrisa de mi hermano, la pasmosa realidad del llanto, las noches estrellas plagadas de personas que se fueron hace mucho pero siguen presentes a cada sonido de una velada silenciosa, o una mañana tranquila como esta, bajo la sobra de un viejo árbol que seguramente ha visto llorar de amor a muchas mujeres y tragar lágrimas a mas de un macho valiente acobardado por el sentimiento, mirar pasar la vida delante de mi en cada persona presura que pasa sin detenerse a sentir el maravilloso regalo de una mañana cálida sentada en una banca de la alameda central bajo el cobijo de un viejo árbol. Ahora mismo no podría elegir entre una de todas esas grandiosas simplezas... y otras más que no puedo contar aquí, porque no es apropiado. ¿ Cómo elegir entre la música y la poesía cuando suelen ser una misma?, Así de difícil escoger la cosa que mas me gusta en la vida, lo que si es seguro es que prefiero lo excelso de las cosas simples que el derroche de complicaciones en busca de la perfección, prefiero los caminos cortos y apacibles hacia ninguna parte que los andares presurosos y complicados hacia la perfección, la sencillez de los errores al tedio meticuloso de una vida sin sobresaltos, las simpleza de una sonrisa sincera al estruendo de una carcajada vacía. Dijo alguna vez un genio que la vida es solo un sueño, y los sueños son tan sencillos que se plasman en blanco y negro sobre la mente y el futuro para después ponerle el color de la vida e imprimirse a lo largo de los años. Para que complicar la vida con artilugios de felicidad y tintes de sofisticada soberbia, porque buscar el servilismo de un mesero en un lugar con cubiertos de plata, cuando puedes tener la cercanía del ser amado en un lugar donde la felicidad se sirve en platos desechables y al gusto del comensal. Prefiero la simplicidad de una noche a las orillas de un viejo río que arrastra todo una era de felices historias mal logradas, a la presunción de una noche plagada de falsedades vestidas de elegancia y oculta bajo miradas de vacía superficialidad. Cuando hay algo que ocultar las cosas se complican, y cuando la infelicidad debe ser escondida a menudo se mete en el mismo armario que la alegría y la paz... en fin que, ahora mismo escojo la simpleza de un cada instante inolvidable.

3.05.2006

Solo por que me recuerda a mí

Poema 15


Me gustas cuando callas

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,

y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

Parece que los ojos se te hubieran volado

y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma

emerges de las cosas, llena del alma mía.

Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,

y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.

Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.

Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:

déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio

claro como una lámpara, simple como un anillo.

Eres como la noche, callada y constelada.

Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.

Distante y dolorosa como si hubieras muerto.

Una palabra entonces, una sonrisa bastan.

Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto

Muchas veces mi profesor de filosofía dijo ante una poca concurrida audiencia de adolescentes “A veces la ignorancia es la felicidad” o en otras palabras: el conocimiento puede acarrarnos infelicidad. En ese entonces yo pensé que era una soberana tontería. Ahora no estoy tan segura de ello. Mi centro de esclavitud esta plagado de jovencitas alegres, joviales, lindas y tan simples: su felicidad esta sujeta a gustos tan desprovistos de complicación que resulta absurdo, para ellas es tema de conversación y fiesta el próximo baile de pueblo al que asistirán con la ropa nueva que su pago semanal pagará, el siguiente logro en su vida es conseguir novio o irse a vivir con el que ya tiene. Y eso las hace tan felices, no esperan otra cosas de la vida, todas ellas apenas y tienen educaron básica y probablemente mas del ochenta por ciento jamás se ha leído un libro además de los de la escuela. Ellas van trabajan, ríen y dejan pasar su vida es espera de un cómodo termino como amas de casa felices madres. Y ¡son felices!.

A mí, con todo y la soberbia de que voy a hacer gala, eso me parece una vida sumamente pobre: no concibo una vida sin mayor aspiración que seguir un camino ya establecido sin ningún crecimiento intelectual, espiritual… siendo la misma persona siempre. No es que diga que la vida sencilla de un ama de casa no sea grata, solo digo que a mi no me lo parece.

Tal vez sea que esas señoritas desconocen la cantidad de posibilidades que podrían explotar y lo mucho que una persona puede alcanzar. Curiosamente yo que lo sé me paso el día pensando en las infinitas posibilidades que estoy perdiendo…

Ellas desconocen y son felices y yo que lo sé ni siquiera puedo encontrar la paz.