6.22.2006

No tengo palabras

Al fin llego. La espere durante tanto tiempo que me tomo por sorpresa, pero me hizo sumamente feliz. Me costo mucho decidir que quería una y atreverme a buscarla. Trabaje mucho para tenerla, me llevo meses tener una idea de clara de cómo sería, es una belleza. Se va llamar Emiliana y deberían verla. Es verdad que cuando la encargamos el trabajo pesado lo hizo otro, pero fue divertido para ambos y jamás olvidaremos aquella llamada....
Hoy, al fin, después de tanta espera recibí la noticia por la mañana; me tomo por sorpresa es verdad, su padrino Iván fue el primero en verla y decreto "No mames, esta bien bonita". Yo no sé si es hermosa, pero es mía. Será mi hija predilecta, y aun cuando vengan mas después de ella siempre será mi Emiliana.
Y lo mejor de todo es que ¡Tiene “ñ”!

Verdad que es hermosa?


6.21.2006

Sobre el mundial en sentimientos mexicanos

No, definitivamente no es sobre la selección, es sobre los mexicanos que empeñaron hasta los calzones para viajar a Alemania y ver perder a su equipo. No es que sea pesimista, es puro realismo, porque nuestro país jamás paso de cuartos de final (creo que en el 68 cuando fuimos escenario de la contienda). Debe ser qué los mexicanos somos masoquistas por disposición genética, o tal vez tenemos problemas de memoria a largo plazo,. Y es que cada cuatro años se repite las historia; en México se puede uno ganar viajes al mundial destapando una botella de coca cola, una bolsa de papas, una lata de frijoles, una cerveza, una caja de cereal , abriendo una cuenta en el banco, en el sorteo de la cuenta, comprando con tu tarjeta de crédito, y una larga lista de etcéteras. De alguna absurda manera, aún los mas reacios guardan en el fondo la esperanza de disfrutar el sabor de la victoria y poder gritar el gol a todo pulmón en compañía de la familia, los amigos o los compañeros de trabajo, porque no importa si la selección juega en fin de semana, por la madrugada, en un día hábil o a media noche: se suspenden los paseos en familia, las horas de sueño y hasta el trabajo con tal de martirizarse un poco en espera del triunfo que.. pocas veces llega, pero siempre se sufre. Un partido de fútbol es la excusa perfecta para sacar frustraciones y estrés, ya que puedes gritar improperios a viva voz sin ser amonestada, ya sea entre la familia o en el trabajo y eso es algo de celebrarse, ¿cuántas veces uno puede gritar “¡si serás pendejo!” frente a sus mas altos jefes? Y mas aun: a coro y en perfecta sincronía; eso solo se da cuando México falla un penal de mundial. Y es que todos somos directores técnicos y expertos analistas cuando de fiebre futbolera se trata, ¡vamos! Si hasta las abuelita de uno pueden ser entrenadoras: ¡¡ Esa hasta mi abuelita la hubiera metido cabrón!!. Gritos, algarabía y mucha adrenalina. Sabemos que no seremos campeones, pero cada cuatro años el país se vuelve afición acérrima y porra oficial. Todos encuentran la excusa perfecta para dejar de lado la resistencia y sentarse a ver el partido; unos alegan que no hay otra cosa que ver o hacer, otros que no quieren estar solos y unos mas se acomodan frene al televisor con el clásico; ¡ya que me queda!. Yo por ejemplo, busque logar so pretexto de que Portugal tenia un muuuy equipo.. comenzando por el portero y es que las niñas no me dejarán mentir: en el partido hubo mucho que ver.

En un buen partido no deben faltar las chelas, la botana, el sombrero, la matraca y los amigotes. Hay que preparar la quiniela para condimentar y los remedios caseros APRA aliviar las bilis que se pasan cada vez. No cabe duda que somos masoquistas y seguidores de la tradición, para muestra el escenario de hoy:

Hoy jugo México contra Portugal , según los pronósticos perdió y según la tradición fallo un penal. Debo reconocer que aun siento el coraje y las ganas de repetir el calificativo a semejante bruto: ¡¡ así o mas imbécil carajo!!. Después de 93 minutos extenuantes perdimos como siempre y nos decepcionamos... como siempre. Pero seguramente el próximo sábado estarán todas las familias frente a su televisor con la esperanza de siempre, esperando los resultados de siempre.

6.07.2006

Ante una foto

Esta foto fue tomada hace poco mas de 18 años. Una tarde de verano en el zoológico de Chapultepec, a donde fuimos porque yo pase meses insistiendo en que quería conocer al "osito de panda" que tan de moda estaba en aquel entonces, pues nació en cautiverio para deleite de muchos y orgullo de otros cuando yo tenia algo así como 3 años.

La foto me gusta porque parecía tan felizy ajena ; como cualquier niño atolondrado por el paseo. Apenas y tengo vagos recuerdos de aquel viaje en tren hasta la capital, dice mi mamá que todo el tiempo estuve en brazos de las tías agobiada por una calentura considerable pero normal en mi, dada mi condición de niña sietemesina y consentida. Aquel viaje fue para la familia como un reencuentro después de la muerte del abuelo, después de dos duros años de peleas con el banco y los otros familiares; después de tanto, al fin ese día fue de mera felicidad. Ya para entonces yo hablaba hasta por los codos, inventaba historias y me pagan 100 pesos de aquel entonces por contarles alguna mentira larga y cantar "mimoso ratón". Como la familia de la capital no conocía mi repertorio las funciones de aquella tarde alcanzaron para comprar mis antenas de mariposa; imagino que esa tarde fui verdaderamente feliz.

Rescate esa foto, junto con algunas otras, de cierto viejo baúl de mamá, no fueron muchas pues hay pocas fotos de mi cuando era niña, por aquel entonces mi llegada no era algo de celebrar, quizás por eso todas las impresiones me parecen lejanas y ajenas. Al mirarme tan feliz no puedo dejar de preguntarme en que momento perdí la sonrisa, en que vuelta del destino la inocencia y dónde la felicidad...

Se de sobra que los niños suelen crecer para volverse adultos y que durante el proceso varias cosas se pierden en el camino, pero ahora, miro esa foto justo para evocar a una niña feliz que ya no recuerdo, entonces miro al espejo y me encuentro a mi misma: con la mirada melancólica y el alma esquiva. ¿Qué pensaría de mi esa niña del vestido azul? Posiblemente detestaría mi cabello porque siempre soñó con tener la cabellera rizada de su abuela e indudablemente pensaría que soy fea, porque de niña pasaba algunas horas frente al espejo soñando con el tiempo en que mis ojos se volverían grandes y de un hermoso color verde, me levantaba por las mañanas con la certeza de que ya era un poco mas güera. Sin duda a esa niña no le gustaría mi vida porque se soñaba maestra y casada con un apuesto concertista de violín o piano. Seguramente rompería en llanto al ver mi rebelde cabellera negra desprovista de rizos y mis ojos pequeños y negros como de capulín, y si supiera que los pocos hombres que han pasado por mi vida distan muchísimo de ser apuestos no me perdonaría ni al explicarle que el que no es inteligente es bueno o ambas cosas y que todos tocan la guitarra...

Y ya ni hablar si se enterara que deje de hablar con Isabel...

Posiblemente si aquella niña pudiera verme ahora desearía perderse en el mercado o no volver de una de aquellas huidas intempestivas que intento tantas veces y siempre terminaron mal. Afortunadamente para ella no pudo saber de mi nunca y podrá continuar por siempre feliz; con su vestido azul y sus antenas de mariposa. Y desafortunadamente para mi, tendré que conformarme mirando su vestido azul y envidiando la perfecta paz de su vida dichosa.

5.30.2006

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Hacia donde va la vida de las personas, si es que va a alguna parte. Inmersos en mares de confusión de todo tipo ¿Hacia donde vamos? De un lado la intolerancia y la violencia en el mundo, del otro las condicione políticas, a la derecha el deterioro ecológico, a la izquierda los problemas económicos, debajo la iglesia que se desmorona y arriba nuestra familia que “evoluciona”. ¿Hacia donde ir?, si por doquier se habla de malas noticias, de fatalistas presagios, de absoluta falta de esperanza. ¿Deberíamos movernos hacia el egoísmo? Ahí donde no importa la violencia ni las guerras, donde quién gobierne al mundo no nos interesa lo mas mínimo, donde la poca cantidad de agua y el calentamiento global no mellan la tranquilidad, allí donde la caída de la bolsa y la inflación son solo histerias colectivas, donde la vida marital de chucho y le futuro de sus descendientes no merme la fe, ahí en el rincón egoísta donde pese al mundo de cabeza nosotros podemos ser felices. ¿Hacia donde va la vida del ser humano? A buscar el bienestar de todos o solo el suyo, a luchar por el equilibrio del mundo o a templar su interior en busca de felicidad.

Ignorar los males que aquejan a la humanidad nos pone en camino de ser egoístas o de ser inteligentes. Si no los ignoro vivo atormentado por todo aquello que no puedo cambiar y si lo hago puedo concentrarme en buscar mi propia felicidad al interior de mis pequeños conflictos. ¿Y si los conflictos de la humanidad me atañen directamente?¿ Aún así puedo buscar esa felicidad?.... Se puede ser del todo egoísta y solo voltear hacia el lado de la vida que nos sonríe, ¿de eso se trata la felicidad?

Qué sentido tiene invertir tiempo en todo aquello que no esta en mis manos y que tan mala es mi indiferencia si decido no hacer nada....

Die Nachrichten

El perfume
Historia de un asesino

¿Te dice algo?... seguro que sí

“ EL PERFUME “

Trailer....


Sí, el trailer




PD. Gracias a ba-k por patrocinar el link.... por cierto que ya tiene un link en este blog
PD2. Me siento extraña escribiendo en segunda persona.. mas considerando que casi nadie me lee... pero el perfume lo vale