1.26.2007

De comienzos y continuaciones

Dice la gente optimista que siempre vienen tiempos mejores... de hecho cierta veracruzana canto algo que versaba mas o menos por el estilo.
Honestamente en estos días no estoy precisamente optimista. Esta por terminar el primer mes del año y yo no veo los tiempos mejores asomar:
Me di cuenta que mi pobre champis esta envejecido mucho y ya no tiene buena cara, o sea necesito comprarme otro perro, las navidades no dejaron cosas buenas y en vista de la cosecha de kilos y la falta de tiempo, me vi en la necesidad de comprarme un bici estática; ese engendro del mal que pugna con terminar con el poco atractivo que tengo donde termina mi espalda, creo que tiene que ser vendida o tendré nada menos que un estorboso tendedero por la increíble cantidad de mil cien pesos mexicanos… de los nuevos, vendí a mi pobre e inocente hija y a decir verdad la extraño, la lavadora se descompuso y tendría que volver e vender Emiliana para comprar una nueva. Y por si fuera poco el precio de la tortilla esta por los cielos, el calentamiento global empeora y el efecto invernadero contribuye a un deterioro ambiental que pronto nos dejara sin comida, el odioso monopolio del séptimo arte en México no se digna a poner en cartelera “El perfume”… yo no veo por ningún lado los tiempos mejores, debió ser que las estrellas confabularon y hasta las charlatanas predicciones suenan mal: dicen los astros que este año me espere una considerable ruptura emocional, que Luís Miguel le va a quitar el niño a la pobre de Araceli, que mis finanzas no serán muy buenas y que un importante líder político puede morir este año (será Fidel?)

La única cosa que puede tomarse por más o menos buena, es que no me morí, no nos morimos este blog y yo, aunque andamos en las últimas. ¿Saben cuál es el tiempo medio de vida de los blogs? Dice google que 28.6 meses, eso es algo así como 2.46 años; no sé cuanto lleva el mió, pero seguramente a un no llega a un año… creo.
Dice google que los blogs mas activos tienen un promedio de 2.6 post diarios… o sea estaba escrito que mi maktub y yo moriremos algún día. Seguramente ese es el rompimiento sentimental que me auguran las estrellas para este año…Claro que las estrellas también dijeron que soy posesiva., celosa, voluble, líder nato, buenísima en el arte de la besología y casi una ninfomana (cosa que aun no ha sido comprobada), de modo que concluyo aun tengo esperanza… en la parte del blog. No sé quizás solo necesitamos un cambio para no morir de abandono, tal vez Maktub y yo nos cambiemos de categoría y pidamos un dominio XXX para sacar a esa escritora de lolitas que esta reprimida en alguna parte de mi psique.. Quién sabe, igual y si soy media buena pido un AdSence de google y gano una lana (y me compro una lavadora!!!) o me inscribo en la cartera de escritores de arlequín Deseo y entonces me compro una Reflex Nikon y me lanzo a fotografiar los pirineos…. Caramba!!.. ¿Puedo obtener todo eso por escribir cosas como: … la tersa piel de sus músculos morenos brillaba con el débil resplandor de la luz, la respiración acelerada y mis labios anhelantes a unos centímetros de los suyos, pude suplicar un beso pero me mordí los labios ante la sensación de sus manos sobre mis… no… Creo que eso de las lolitas literarias no se me da mucho… pero en verdad necesito una lavadora…

En fin que con muy poco optimismo, volví… no sé si para escribir lolitas o para volverme cazadora de especies en extinción, fotógrafa o cazadora de dogmas de fe… o aprendiz de ninfomana… lo que si es que he perdido completamente el estilo….

11.27.2006

Narnia y sus crónicas


Ustedes no se ven todo lo felices que quiero que sean

Todos logran lo que quieren: no siempre les agrada.

A menudo, al crecer, nos olvidamos de lo bello de los cuentos de Hadas, y es que, de a poco nos envolvemos en lo que es nuestra realidad, dejamos de soñar, de creer… dejamos simplemente de imaginar, de modo, que llega un día, en que olvidamos donde quedo la llave del ropero aquel en el que, por muchas razones, encerramos a nuestro niño interno, y ese día ya no creemos mas en las Hadas madrinas, las princesas encantadas, los reyes, los unicornios o el ave fénix. Escuchamos esas historias y sonreímos con ironía ante las caras asombradas de los niños que aun creen, niños que obviamente son mas felices que nosotros mismos.

Aprendemos - y aprendemos muy bien- que uno no puede vivir en mundos de fantasía donde los caballeros luchan unas cuantas batallas y son felices para siempre, después de conquistar naciones y matar dragones.

En medio de todo eso es difícil mirar con ojos de niño un buen cuento de Hadas.

Yo me tope con uno, uno sumamente bueno: Las crónicas de Narnia. Sé de más de un grinch que piensa que son tonterías, y conozco a uno que sonríe irónicamente pensando que debo estar demasiado dañada para leer esas cosas. Pero es una historia verdaderamente linda: un mundo diferente al nuestro, en el que las brujas vuelven el invierno eterno y nunca llega la navidad, en el que los faunos son amables y los árboles tienen dríades, y los hombres son reyes de innumerables animales que son libres e inteligentes y por tanto pueden hablar. Un mundo tutelado amorosamente por un león sin igual, que por cierto se llama Aslan. Este mundo en el que de vez en cuando los Hijos de Adan y las Hijas de Eva – niños lo suficientemente inteligentes como para creer en Narnia y Aslan, por supuesto - corren aventuras entretenidas y envidiables. Creo que es una historia para niños que los grandes deberíamos leer. Tiene una frescura en la narración envidiable -claro que eso la vuelve amena para los niños y complicada para los adultos amargados- y una manera de entretejer los hechos a lo largo de los cinco libros que te sorprende a cada vuelta de página, es uno de esos libros que si lees con cuidado estarás riendo sobre sus páginas y llorando con ellas.

No sé porque no lo leí cuando era una niña, pero me alegro de habérmelos leído ahora. Ese Aslan me recuerda tanto a Chucho.... y el último de los libros me recuerda tanto ala clase de sociedad que somos ahora. En fin que es bello como pocos.

He de reconocer que a S.C Lewis se le nota la influencia del cristianismo en cada pasaje, pero con cierta crítica entretejida entre las letras de la historia. No hay en Narnia enredados líos o casos tipo Holmes, pero hay en cambio un lindo cuento de Hadas en la que cualquier persona juiciosa encontrara entretenimiento y cualquier niño inteligente –casi todos lo son- diversión

11.05.2006

Otra cansión

No son las noches de delgadillo, pero es hermosa... mmm... mi novio la detesta, mi mamá la adora, a mina le gusta, cierta casa televisora la odia y a mi, bueno a mi no me importa eso, solo sé que me encanta y aunque la cancion es del señor Bon Jovi, al español y con esta fulana me parece buenisima.
Como Yo Nadie Te Ha Amado - Yuridia
Como yo nadie te ha amado

Yo no vi las flores marchitar,
ni ese frío en tus ojos al mirar,
no, no vi la realidad,
me ibas a dejar.

Dicen que la vida no es como la ves,
para aprender hay que caer,
para ganar hay que perder,
lo di todo por tí.

Lloré y lloré y juré que no iba a perderte,
traté y traté de negar este amor tantas veces, baby.

Si mis lágrimas fueron en vano,
si al final yo te amé demasiado,
como yo, como yo, nadie te ha amado.

Cada hora una eternidad,
cada amanecer un comenzar,
ilusiones nada más,
qué fácil fue soñar.

Tantas noches de intimidad,
parecían no acabar,
nos dejamos desafiar,
y hoy nada es igual.

Sé que en verdad el amor al final siempre duele,
no lo pude salvar y hoy voy a pagarlo con creces, oh.

Si mis lágrimas fueron en vano,
si al final yo te amé demasiado,
como yo, como yo, nadie te ha amado.

Esta vez la pasión ha ganado,
y por eso, sigo esperando,
como yo, como yo, nadie te ha amado.

Lloré y lloré y juré que no iba a perderte,
traté y traté de negar este amor tantas veces, oh no.

Si mis lágrimas fueron en vano,
si al final yo te amé demasiado,
como yo, como yo, nadie te ha amado.

Esta vez la pasión ha ganado,
y por eso, sigo esperando,
como yo, como yo, nadie te ha amado

11.01.2006

Algo que recordar

Ella se afanaba todos los años en poner una altar al abuelo, su difunto marido. Yo era una niña, y aprendí de ella a esperar con ansía los primeros días de noviembre. Sabía que era tiempo de hacer banderillas de papel picado y buscar el mantel blanco, cuando llegaba con un montón de figurillas de dulce: calaveritas, muñequitas, replicas de panecillos de azúcar, coronillas funerarias, imitaciones de típicos y deliciosos platillos mexicanos. Entonces, a mi me tocaba ir a la tienda con 20 pesos y comprar cacahuates, manzanas, guayabas, mandarinas, una coca cola de vidrio y un par de velas. Todo quedaba listo y era momento d poner el altar. Era la mañana del 31 de octubre y cada pieza en el altar era dispuesta entre anécdotas del abuelo fallecido cuando yo era un bebe de pañales y el aroma del chocolate para festejar el cumpleaños de mi madre. La abuela me contaba cuanto le gustaba a mi abuelo la fruta, cuanto me quería y como reía de mi cada vez que iba a dar al suelo en mis intentos por aprender a caminar – Cuando me levante de esta cama voy a llenarte la casa de colchones, para que no te duela tanto- me decía poco antes de que el cáncer acabara con él. Acomodábamos los dulces en al alter mientras recordamos a 'Chelita' cuando decía antes de comer a su papá –Papá, no tienes ganas de una coca?, si quieres yo te la invito. Nada mas dame dinero para ir a comprarla. Mi abue me contaba entonces como su hija murió de sarampión y yo no podía creer que esa niña que me sonreía a blanco y negro desde la foto del altar fuese mi tía. A mis 21 años, a veces extraño a mi abuelo, al que apenas conocí, de vez en cuando pienso en esa niña fallecida tan joven y siento que en verdad fueron parte de mi vida, y es que mi abuela me los traía de regreso cada día de muertos, decía que pusiéramos un vaso con agua dulce en el altar, para que pudieran endulzarse la boca, porque el camino de la muerte es amargo, me aseguraba que venían a comer los tamales y a protestar porque la coca no estaba bien fría. El nuestro nunca fue un altar de siete escalones ni con todos y cada uno de los aditamentos que dicta la tradición, pero no hubo un año en que no encendiéramos las velas para alumbrar la visita de su marido y su hija.
Hace un año no puse al altar con ella, recuerdo que vino por la tarde del día 31 a dejar la coca de vidrio en el altar que yo levante con mis hermanos. Este año no vendrá, y este año tampoco fui a la tienda por las viandas, este año no escuche las historias porque estaba trabajando y mi abuela no estuvo para recordarme que el día de levantar el altar. Anoche, cuando llegue a casa y vi en al altar de muertos que levanto mi madre la foto de mi abuela, los recuerdos vinieron de a poco y me di cuenta que al altar le faltaba la coca de vidrio y una pizza para la abuela, tampoco estaba el agua con azúcar… y mañana será ella la que visite el altar y nosotros iremos a dejar flores a una tumba y hablaremos de ella y diremos cuanto la extrañamos y habrá seguramente muchas lágrimas, como las que hubo anoche en mi casa y seguramente como las que hubo en casa de las tías.
Mañana es la fiesta de los difuntos y a pesar de lo triste de no tenerla le agradezco, entre miles de cosas más, que me enseñara a recordarla aun después de que nos dejo

10.29.2006

Las tardes vacías

Domingo por la tarde y estoy en casa sin hacer nada. Hace tanto que no me dedicaba a no hacer nada, aun cuando estuve un mes sin empleo, pero esos días siempre encontré algo que hacer, algo que llorar o algo que añorar y hoy, hoy la tarde parece tan clara y linda que casi se puede oler el frío que anuncia la cercana navidad. Amo la navidad, y espero cada años su llegada.. Pensé en escribir cosas, muchas cosas, tantas que no supe por donde comenzar, pensé en contar la historia de ese viajero hippie que en algún momento de la vida fue mi amigo, ese al que encontré el viernes por la tarde a las afueras de la biblioteca, me salvo de saludar al piso y me aligero un hora de espera a cambio de varias semanas de profunda reflexión, de lo maravillosa que se veía la ciudad el sábado por la noche, de los cómicos que en el parque que ya no son capaces de hacerme reír, de la estudiantina que en las coloniales calles canta “viva el amor”, de las cosas que no salen como espera, de las incongruencias y los desencuentros, pero hoy, hoy no tengo una profunda reflexión que volver superflua, hoy estoy haciendo nada y me gusta, me gusta mucho volver a leer con calma desde mi cama, soñar con las cosas que se fueron y las que no vendrán. Hoy hay menos sentido que nunca en la nota que escribo, pero no importa porque la vida misma no tiene mucho sentido, y eso tampoco importa porque solo es vida y al final siempre se termina…

Como hoy es día de no hacer nada y como esto no llegara a nada, volvamos con los clásicos…


RIMA XXX

Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: —¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: —¿Por qué no lloré yo?




RIMA VII

Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.

¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas
como el pájaro duerme en las ramas,
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!

—¡Ay! —pensé—; ¡cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma,
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: «¡Levántate y anda!».


Las rimas de Gustavo Adolfo Becker.
la primera pintura uno de Los amantes de Magritte
la otra es sorella luna de un tal carlos sallomoni